El voto que abrió la lata
Supuestos expertos anunciaban, hasta hacer el ridículo con carteles viejos, que la izquierda abertzale optaría por la abstención, a pesar de que D3M insistía en que llenarían las urnas de votos. Los 165.000 votos anulados en las municipales de 2003 demostraron al Estado que habían pinchado en hueso e hicieron que la izquierda abertzale se sintiera con fuerza para iniciar el camino de Anoeta.
Rafa Díez Usabiaga Miembro de Gaindegia
Un año histórico
Patxi Zamora Periodista
La «obra social» de la banca usurera
Xabier Makazaga Autor de «Manual del torturador español»






