CRISIS EN LA EUROZONA
El Ecofin estudiará la concesión de avales conjuntos a la emisión de deuda
Los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea negociarán hoy nuevas medidas para atajar la crisis de la deuda soberana como la concesión de avales conjuntos a la emisión de deuda de la banca para facilitar su financiación en el mercado. Alemania se opone a la medida.
30/11/2011 8:48:00
BRUSELAS-. Alemania se opone a los avales conjuntos, por lo que es poco probable que la medida salga adelante.
La opción más probable, según fuentes próximas a las negociaciones, es un esquema basado en garantías nacionales, pero que incluya elementos nuevos, más allá de lo acordado en 2008, cuando se permitió a los países conceder avales a sus entidades financieras. Hasta ahora no se había planteado la posibilidad de que esos avales tuvieran carácter europeo.
Otra de las cuestiones en la agenda de hoy es el nombramiento del próximo presidente del Banco Europeo de Inversiones (BEI), un cargo al que optan la ex ministra española de Fomento Magdalena Álvarez; el secretario de Estado alemán de Exteriores, Werner Hoyer; y el actual presidente del BEI, el belga Philippe Maydstadt, quien ocupa el puesto desde 2000 y puede optar a un tercer mandato de seis años.
Ayer, el Eurogrupo aprobó las reglas operativas del reforzado fondo temporal de rescate, que podrá empezar a actuar parcialmente a partir de diciembre, pero no alcanzará el billón de euros. Los ministros reconocieron que necesitarán ayuda del FMI y del BCE para contener la crisis de deuda
Los ministros de Finanzas de la zona del euro concluyeron los términos y las condiciones de los dos modelos que permitirán a los 17 países miembros aumentar la capacidad de intervención del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) para que pueda dar líneas de crédito preventivas, intervenir en los mercados de deuda primario y secundario y financiar la recapitalización de la banca.
El Ecofin puso fin a meses de bloqueo al autorizar la entrega del sexto tramo del paquete de asistencia financiera a Grecia, valorado en 8.000 millones de euros, que son vitales para que el país pueda hacer frente al pago de salarios y pensiones en el sector privado.


