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Crónica de Ariane Kamio desde la Casa de la Paz

17/10/2011 14:09:00

La expectación mediática en los alrededores del Palacio de Aiete de Donostia era máxima desde primeras horas de la mañana. Fotógrafos, cámaras y periodistas se han "peleado" por conseguir el mejor sitio en una pequeña plataforma colocada por la organización frente a la entrada de la sede de la Conferencia.

El despliegue de seguridad es también importante; parece que incluso el mínimo detalle está supervisado. De momento, la organización está cumpliendo con el horario previsto, y apenas ha habido retrasos en las llegadas.

Cada partido político y sindical cuenta con dos representantes en la cita –parece que hay problemas de espacio en el interior–. Todos han llegado tranquilos y apenas han realizado declaraciones, aunque todos se han mostrado dispuestos a aportar su "granito de arena" en el que está siendo una de las citas más importantes en este proceso de normalización política.

Gran expectación y reacciones de diversa consideración las que han suscitado Rufi Etxeberria y el diputado general de Gipuzkoa, Martin Garitano, que han acudido a la Conferencia con traje y corbata, imagen poco usual en ellos. El propio Garitano y el alcalde de Donostia, Juan Karlos Izagirre, han dado la bienvenida a todos los invitados.

La delegación internacional ha llegado pasadas las 13.00 del mediodía, de uno en uno, cada uno en un coche oficial y acompañado por sus respectivos séquitos. El primero en llegar ha sido Kofi Annan y, tras él, el resto de los miembros.

La Conferencia se ha celebrado a puerta cerrada, después del trajín entre los fotógrafos que han intentado captar imágenes de los conferenciantes en el interior del Palacio –se han repartido en grupos y cada uno ha tenido un minuto y medio de tiempo para sacar fotografías–.

El silencio se ha adueñado en las inmediaciones del Palacio durante casi toda la tarde.

Cuando apenas quedaba una hora para la lectura de la declaración, una delegación de COVITE ha intentado entregar a los conferenciantes un decálogo y el libro "Vidas rotas", aunque no han podido acceder al recinto, ya que no estaban acreditados. Tampoco tenían intención de entrar, según han dicho, tras recalcar que no estaban invitados.

Los corrillos entre los periodistas comentando e intentando predecir el carácter de la declaración y el nerviosismo entre fotógrafos y cámaras intentando coger el mejor sitio para captar la que es ya la foto del día han sido la principal imagen que se ha vivido en las afueras del palacio.

A pesar de que se haya rumoreado que la declaración se retrasaría unos minutos, la demora no ha sido demasiado extensa y, pasadas las cinco de la tarde, abandonaban la sede de la Conferencia primero los miembros de partidos políticos y sindicales y, después, los miembros de la delegación internacional.

Al final ha sido Bertie Ahern quien ha pronunciado la declaración y no Kofi Annan, como se ha divulgado entre las redes sociales. Cosas del directo. Satisfactorio, por tanto, el resultado de la Conferencia para la mayoría de los asistentes, aunque ya es sabido que nunca llueve a gusto de todos. Veremos qué acontece en los próximos días.

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