MOVIMIENTOS POLÍTICOS EN EUSKAL HERRIA
Brian Currin confirma la iniciativa de Batasuna y la define como "encomiable"
Tras haber asistido atónito a las especulaciones de medios españoles sobre su actuación en Euskal Herria -"nadie me ha llamado"-, el experto mediador sudafricano Brian Currin rompió ayer su silencio en Donostia. Confirmó que conoce la iniciativa política de Batasuna y que cree firmemente en ella: "Puedo decir que es encomiable y potencialmente innovadora". Por ello, pidió que sea respaldada y garantizó que un proceso así lograría apoyo internacional.
29/10/2009 8:31:00
DONOSTIA-. En las últimas semanas, al hilo de los avances sobre movimientos de la izquierda abertzale, el nombre de Brian Currin se ha oído en muchos me- dios. Pero hasta ayer no se le había escuchado a él. Currin intervino anoche en Donostia en una conferencia organizada por Lokarri, y allí admitió que hace meses realizó un trabajo encargado por la izquierda abertzale sobre la conformación de un bloque anti-apartheid en su país en los años 80. Pero, sobre todo, confirmó que conoce la nueva estrategia política propuesta por Batasuna, y garantizó al auditorio que se trata de un planteamiento novedoso y que si se lleva a la práctica "podrá tener un efecto profundo en la escena política de Euskal Herria".
Currin fue muy explícito al resumir cuál ha sido su participación en trabajos que situó "en los últimos dieciséis meses". Mantuvo más discreción, lógicamente, sobre otras cuestiones que permanecen abiertas, pero de las que se declaró bien informado, como las opciones de apoyo internacional a un eventual proceso de paz. "No les puedo decir que Gordon Brown o Barack Obama harán declaraciones sobre lo que ocurra en el País Vasco, pero sí les digo que la comunidad internacional no se quedará callada si ve una oportunidad de lograr la paz en el último conflicto violento en Europa Occidental".
Una propuesta "encomiable"
De Currin se sabía hasta ayer que fue figura importante en la resolución del conflicto de Sudáfrica -trabajó en la Comisión de la Verdad-. También que colaboró después en el norte de Irlanda -coordinó la Comisión de Revisión de Sentencias- y ha mediado en Sri Lanka, Ruanda u Oriente Próximo. Faltaba por saber cuál era su grado de implicación en Euskal Herria. Currin lamentó que periódicamente le telefonean para infor- marle de que su nombre ha aparecido en los medios españoles, "pero nadie me ha llamado, y yo pensaba que contrastar estas cosas era parte de la ética periodística".
Tras esta queja, detalló que en julio de 2008 "líderes de la izquierda independentista" le pidieron un informe que describiera cómo las fuerzas anti- apartheid sudafricanas se unieron y lograron operar legal- mente en política. Le consta también que después, entre setiembre y noviembre del año pasado, hubo "amplias consultas" sobre aquella estrategia y sus posibles aplicaciones en Euskal Herria. "Ese documento provocó un proceso que desarrolló una vida propia. Yo no busco ningún mérito. Se examinaron las estrategias y las consecuencias. En diciembre leí que Arnaldo Otegi empezaba a hablar de un nuevo proyecto político distinto al del pasado. Sé que hubo más consultas entre diciembre y abril de este año, y que se desarrolló una posición sobre la violencia".
Llegado a este punto, Currin fue contundente: "Yo sé lo que hay en esa posición y les puedo decir que es encomiable".
"Apóyenla"
Currin había empezado su alocución aludiendo a las detenciones de Arnaldo Otegi, Rafa Díez y sus compañeros, y admitió su asombro: "Claramente, el Gobierno español parece saber que hubo consultas entre la izquierda independentista y ETA, pero si esas consultas tienen que ver con un proceso de paz, ¿cómo se va a procesar a esas personas?", se preguntó.
Ante un auditorio que no perdía detalle, el mediador sudafricano admitió que sólo puede trazar una hipótesis sobre el motivo: "Sé que hay una desconfianza mutua entre la izquierda independentista y la mayoría de los partidos, si no todos. Lo sé porque he sido testigo de ello. Puede que Madrid, y no digo esto a la ligera, desee profundizar en esa desconfianza porque no quiere que esa iniciativa tenga éxito. ¿Por qué? ¿Quizás porque el PSOE encabeza ahora el Gobierno Vasco?".
Así las cosas, Currin dejó un último mensaje, que admitió que podía entenderse "ingenuo" al formularse ante rivales políticos de la izquierda abertzale: "Creo sinceramente que ese movimiento está verdaderamente comprometido con una estrategia alternativa. Apoyen esta iniciativa. Con ello no apoyan a la izquierda abertzale, sólo apoyan un proyecto que necesita ser incluyente. Si no empiezan a confiar unos en otros, no hay nin- guna posibilidad de encontrar una solución". Le escucharon, entre otros, Juan José Ibarretxe, Joseba Egibar, Markel Olano o Aintzane Ezenarro.





