AFGANISTÁN
Otro bombardeo de la OTAN causa decenas de muertos en Afganistán
Un ataque aéreo de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), parte de la OTAN, mató ayer a decenas de personas -cerca de un centenar, según algunas fuentes- en la norteña provincia de Kunduz, en Afganistán. Mientras que la Alianza defiende que la cifra de fallecidos asciende a 50, ya que la mayoría son talibán, fuentes locales mantienen que hay numerosas víctimas civiles. La OTAN anuncia que abrirá una investigación para esclarecer lo sucedido.
05/09/2009 10:26:00
KABUL-. Fuerzas de la OTAN mataron ayer a decenas de personas -cerca de un centenar, según algunas fuentes, e incluso 200, según algunos testigos- al bom- bardear, de madrugada, dos camiones cisterna que habrían sido "robados" por los talibán.
Las versiones resultaban más o menos coincidentes, pero en medio de un mar de cifras en el que navegaron las agencias informativas durante todo el día. La OTAN y diversas agencias que citaban informaciones oficiales sostuvieron que la cifra de fallecidos en el ataque ascendía a 50, y que la mayoría de ellos eran insurgentes talibanes.
Entre tanto, tanto las fuentes locales como los testigos elevaron considerablemente (a 100 y 200, respectivamente) el total de fallecidos, y denunciaron que entre ellos había decenas de civiles, incluidos mujeres y niños.
La versión de la OTAN y la policía afgana asegura que un grupo de talibán se hizo con dos camiones cisterna cargados de combustible destinados a las tropas internacionales situadas en Angorbagh, en la región de Kunduz, al norte del país.
Según explicó el líder talibán Zabiullah Mujahid a la agencia AIP, los camiones quedaron atascados en un banco de arena, a campo abierto, cuando trataban de vadear el río Kunduz, de forma que permitieron a los civiles extraer el combustible de los vehículos.
Según Mujahid, que denunció la muerte de 120 civiles, los talibán avisaron además a los lugareños de que podía producirse un bombardeo, tras detectar la presencia en la zona de un avión de reconocimiento de las tropas internacionales.
La versión de la OTAN es la misma. Lo único que varía es la cifra de muertos y si eran civiles o no. El Ejército alemán, encargado de la zona, defendió que antes de lanzar las bombas se aseguró de que "sólo talibanes" rodeaban el camión. Asimismo, los alemanes aseguraron que 56 personas fueron víctimas del ataque y negaron que hubiera civiles entre ellas.
"Unas 90 personas murieron (...) y en su mayoría son talibanes. Fue: un ataque aéreo de las fuerzas de la OTAN", indicó por su parte Mahbubullah Sayedi, portavoz del gobierno local de Kunduz.
"Una pequeña cantidad de las víctimas son civiles locales, incluso algunos niños, que buscaban gasolina gratuita", añadió, sin dar más detalles.
Diversas autoridades afganas, entre ellas el Ministerio de Sanidad o la Policía, habían admitido que varios civiles habían perdido la vida a consecuencia de los ataques.
Las diferentes versiones sobre el balance de muertos son bastante habituales en el conflicto de Afganistán, sobre todo cuando de víctimas civiles se trata, como en este caso.
Investigación
Frente a las declaraciones alemanas, que defendieron la ausencia de civiles entre las víctimas, la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF) reconoció posteriormente que "ha recibido información de que hay civiles muertos y heridos" y añadió que "lo investigará".
El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, anunció que "aún no está claro" que hubiera civiles, aunque no negó esa posibilidad. Del mismo modo, aseguró que había enviado un equipo de investigación a la zona para "tratar de esclarecer lo antes posible qué ha sucedido".
Además, se produjeron más reacciones frente a los ataques de la OTAN. Así, el presidente afgano en funciones, Hamid Karzai, calificó de "inaceptables" los hechos y denunció que los civiles murieran a causa de una operación militar.
Por su parte, el jefe de la diplomacia europea, Javier Solana aseguró que la muerte de civiles en los ataques supondría "un acontecimiento terrible, y desde luego envío toda mi solidaridad a las familias".
La OTAN, a debate
Los ataques tienen lugar un momento en el que el rechazo de la población afgana hacia las tropas internacionales es más palpable que nunca.
De hecho, durante esta semana, el máximo responsable de la OTAN en Afganistán, el general estadounidense Stanley Mc- Chrystal, apostó por revisar la estrategia en este país y dar prioridad a la protección de la población civil frente a la caza de los talibán.
Cada año, miles de personas mueren a consecuencia de la violencia que asola el país, y la muerte de civiles ha sido uno de los principales motivos de discordia entre las tropas extranjeras y el Gobierno de Kabul, que las considera "inaceptables".
Según datos de la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), en el primer semestre del año fallecieron 1.013 civiles en el país, víctimas de la violencia, lo que supone un aumento del 24% respecto al mismo periodo del año anterior.
Según la misma fuente, 595 de esos civiles fallecidos ha- brían sido víctimas de los ataques insurgentes, mientras que 310 habrían perdido la vida a consecuencia de ataques de las tropas regulares afganas y de las internacionales.
Aunque situada en el norte del país y lejos de los principales bastiones de los insurgentes -instalados en el sur y el este-, Kunduz tiene varias bolsas de población pastún, etnia de la que tradicionalmente provienen los talibán.





