ATENTADO DE ETA
Una furgoneta-bomba destroza el cuartel de la Guardia Civil de Burgos y deja 47 heridos leves
Casi medio centenar de personas han sufrido heridas leves tras el atentado con una furgoneta-bomba contra el cuartel de la Guardia Civil de Burgos. La explosión ha dejado un gran cráter en el suelo y ha afectado a siete de las catorce plantas del inmueble. La furgoneta estaba cargada con al menos 200 kilos de explosivo.
29/07/2009 9:31:00
BURGOS-. El atentado se ha producido de madrugada, sobre las 4.00, sin previo aviso, según han explicado a la agencia española Efe fuentes de la investigación.
Tras la explosión, ocurrida en la parte trasera del cuartel, en concreto en la calle Jerez, se han desplazado al lugar del siniestro miembros de la Policía española, la Guardia Civil y la Policía Local, que han acordonado la zona hasta una distancia de unos doscientos metros.
Las asistencias sanitarias han atendido a los 47 heridos en el lugar del suceso, en primer lugar, y posteriormente algunos de los lesionados han sido trasladados a la Residencia de Oficiales de la Guardia Civil y al polideportivo de la Policía Local, situado muy cerca del cuartel, han explicado fuentes del Servicio de Emergencias 112.
También algunos han sido conducidos al Hospital General Yagüe, sobre todo los afectados por contusiones y cortes leves, mientras el Grupo de Intervención Psicológica en Desastres y Emergencias está prestando atención a las familias.
En concreto, de los 47 lesionados que ha causado la explosión, 27 residen en el cuartel, de los cuales trece son mujeres, nueve hombres y cinco niños, según fuentes de la Guardia Civil.
En estos momentos todos los heridos ya han salido de los hospitales.
200 kilos de explosivo
La carga explosiva ha sido "muy importante". Según fuentes de la investigación citadas por la agencia española Efe, la furgoneta-bomba estaba cargada con al menos 200 kilos de explosivo, aunque no descartan que esa cantidad pueda ser aún mayor conforme avancen las pesquisas.
Por el momento se desconoce la composición exacta del material explosivo, aunque se baraja la posibilidad de que pueda tratarse de amonitol.
El amonitol, de manejo extremadamente delicado y de alto poder destructivo, es una mezcla de amonal -nitrato amónico y polvo de aluminio- al que se le añade nitrometano, un aditivo utilizado como potenciador en los combustibles de aeromodelismo.
Los vecinos del número 85 de la Avenida de Cantabria (lugar donde se ha producido la explosión) han sido desalojados de sus viviendas, aunque algunos de ellos ya habían bajado antes a la calle ante el temor de que el edificio pudiera sufrir algún daño importante porque parte de la fachada tiene grandes desperfectos. Incluso desde la calle se puede ver el interior de muchas de las casas.
Muchos de los residentes en la zona han opinado que el hecho de que hubiera un buen número de personas de vacaciones ha podido evitar daños mayores.
En el lugar del suceso, un equipo de bomberos de Burgos ha estado retirando algunas partes de fachada y sobre todo ventanales para evitar el riesgo de que caigan a la calle, que continúa acordonada.





