TRAGEDIA EN CHINA
Asciende a 12.000 el número de fallecidos por el terremoto en China
China vivió ayer el peor terremoto en treinta años. La provincia de Sichuan sufrió el mayor impacto, y hoy una fuerte réplica de 6,1 grados ha vuelto a sacudir su capital, Chengdu. El número de fallecidos asciende ya a más de 12.000, y más de 18.600 personas permanecen atrapadas en los escombros de Mianyang.
13/05/2008 8:44:00

BEIJING-. Un potente terremoto sacudió ayer la provincia china de Sichuan, al suroeste del país y la más poblada con 87 millones de personas. Edificios enteros, entre ellos, al menos ocho escuelas, se vinieron abajo. Las líneas telefónicas, así como el agua y la electricidad, quedaron cortadas en numerosas localidades.
Hoy, en cambio, una fuerte réplica de 6,1 grados en la escala de Richter ha sacudido la capital de la provincia de Sichuan, Chengdu.
Las autoridades locales de la provincia de Sichuan cifran ya en más de 12.000 el número de muertos, si bien se teme que el balance siga aumentando, ya que se está procediendo al recuento del número de víctimas en otras zonas afectadas en el peor terremoto que ha azotado a China en más de tres décadas.
Según ha informado la televisión estatal china CCTV, un total de 18.645 personas estaán atrapadas en los escombros de la ciudad de Mianyang, a unos 100 kilómetros del epicentro del terremoto de ayer.
Sólo esa ciudad ha registrado 7.395 de los más de 12.000 muertos contabilizados.
Epicentro
El epicentro se situó en el condado montañoso de Wenchuan, que tiene 111.800 habitantes y acoge la reserva natural de Wolong, dedicada a la investigación y alimentación de los pandas gigantes en peligro de extinción. Las autoridades temían que hubiera sufrido daños. Nadie pudo contactar con el centro. Más al este está la Presa de las Tres Gargantas, aún en construcción. Los expertos habían advertido de que este proyecto podía aumentar el riesgo de terremotos.
El fuerte temblor se llegó a sentir en muchas ciudades del sudeste asiático, desde la capital tailandesa de Bangkok -a 1.800 kilómetros de Wenchuan- hasta Beijing. El primer ministro, Wen Jiabao, pidió "calma, confianza, valor y una organización eficiente" para superar este "grave desastre". "Nos sobrepondremos", prometió.
El de ayer es el terremoto más mortífero ocurrido en China desde 1976. En aquel año, cerca de 240.000 personas perdieron la vida en un seísmo de 7,8 grados en la escala de Ritcher que golpeó la ciudad industrial de Tangshan, situada a 200 kilómetros al este de Beijing. Expertos occidentales hablaron de 700.000 víctimas.
Llegan los equipos de rescate a Wenchuan
Los equipos de rescate han llegado hoy a Wenchuan, al epicentro del terremoto. Cerca de 1.300 efectivos de rescate han llegado al condado de la provincia de Sichuan, el área más afectada como consecuencia del seísmo que provocó el derribo de institutos y escuelas.
El distrito de Wenchuan, en el epicentro del terremoto, ha permanecido aislado ya que las carreteras han quedado destruidas por los corrimientos de tierra.
Las autoridades de Wenchuan, situado a 159 kilómetros al noroeste de Chengdu, capital de Sichuan, se han visto obligadas a pedir por teléfono vía satélite ayuda desde el aire, al estar cortadas las telecomunicaciones.
En concreto, han pedido el lanzamiento de tiendas de campaña, alimentos, medicamentos y equipamientos de comunicaciones vía satélite.
También necesitan personal médico para atender a los heridos por el terremoto y las réplicas.
La mayoría de las casas rurales se han derrumbado y las que siguen en pie corren el peligro de hacerlo. Miles de habitantes han pasado la noche al aire libre y ninguno ha querido ponerse bajo techo.
Réplicas
Las primeras réplicas del terremoto han comenzado ya a notarse en Chengdu.
De acuerdo con la agencia oficial Xinhua, a las 15.10 hora local (09.10 en Euskal Herria) Chengdu ha sufrido su primera réplica. Tras notarse el temblor, los ciudadanos han abandonado los edificios en los que se encontraban y han salido corriendo a la calle.
Testigos citados por la agencia china mencionan la enorme fuerza de la réplica, aunque de momento se desconoce si ha producido algún nuevo daño en las estructuras de los edificios, ya dañados tras el seísmo de ayer.
En el día de ayer, en las tres primeras horas tras el terremoto, los centros sismológicos chinos detectaron más de 300 réplicas, algunas de hasta seis grados.
En Beichuan, próximo a Wenchuan, se estima que hubo más de 3.000 fallecidos porque el 80% de los edificios quedaron destruidos por el primer temblor y las posteriores réplicas.
En Shifeng, al norte de la superpoblada capital provincial de Chengdu -a 92 kilómetros de Wenchuan y de 10 millones de habitantes-, se desplomaron dos fábricas químicas sepultando a cientos de personas y obligando a evacuar a otras 6.000. El derrumbre provocó la fuga de 80 toneladas de amoníaco.
Escuelas sepultadas
En Dujiangyan, a las afueras de Chengdu y la más cercana al epicentro, casi mil alumnos quedaron atrapados entre los escombros. Los equipos lograron rescatar 50 cadáveres. Se estima que al menos ocho escuelas quedaron destruidas.
Una de ellas fue el centro de secundaria de Juyuan, de tres plantas. Los estudiantes trataban de salir como fuera de las ruinas, mientras en medio del llanto pedían ayuda. Dos adolescentes lograron escapar a tiempo porque, según relataron, "corrimos más deprisa".
Un empleado de la oficina sismológica de Sichuan subrayó que "la carretera comenzó a moverse justo cuando iba conduciendo. Las rocas cayeron de las montañas, empañando el valle con un oscuro polvo".
Gilles Barbier afirmó que cada 20 o 30 minutos sentían nuevos temblores de tierra. Ronen Medzini, un estudiante israelí, explicó a AP que el suministro de agua y las comunicaciones resultaron severamente dañadas. "Todo el mundo está sentado en las calles, los pacientes han sido evacuados de los hospitales y están esperando fuera", añadió.
Por otra parte, el Departamento Provincial de Asuntos Civiles indicó que en la vecina provincia de Gansu hubo por lo menos 48 muertos y 16 heridos graves, así como 20.000 evacuados. En la de Shaanxi, al noroeste y cercana a Sichuan, fallecieron 61 personas. El terremoto también afectó a la municipalidad de Chongqing, donde 50 personas perdieron la vida, entre ellas, cuatro niños que quedaron sepultados en los escombros de una escuela.
Varias regiones de Myanmar siguen incomunicadas
Mientras China intenta evaluar el alcance de este devastador seísmo, en Myanmar, diez días después del paso del ciclón Nargis, la Junta Militar tuvo que admitir que algunas regiones continúan inaccesibles. El ministro birmano de Planificación Nacional y Desarrollo Económico, Soe Tha, agradeció a la ONU y todos los países las subvenciones recibidas, pero reiteró que de la distribución se encargarán los birmanos. "Se acepta la ayuda de cualquier país, pero el reparto esta en manos de organismos locales", insistió. La ayuda sigue entrando con cuentagotas, ya que la Junta se muestra muy reticente a aceptar la colaboración extranjera, sobre todo, de Occidente. Antes de ocurrir esta catástrofe, Myanmar, donde los militares gobiernan desde 1962, era uno de los países más aislados del mundo.
Pero, el volumen de la ayuda dista mucho de ser suficiente. La ONU y organismos internacionales criticaron las dificultades logísticas y administrativas, en particular, para obtener visados. "Ha habido pequeños avances gracias a nuestro empeño», declaró un responsable de la ONU, que calculó entre 1,2 y 1,9 millones las personas que están luchando por sobrevivir. La Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) advirtió de que «el número de muertos podría aumentar de 63.290 a 101.682. A menos que haya una masiva y rápida llegada de ayuda, expertos y suministros a la zonas más afectadas, va a haber una tragedia de escala inimaginable", afirmó Greg Beck, del International Rescue Committee.
Por otra parte, un portavoz del Programa Mundial de Alimentos (PAM) en Bangkok, Marcus Prior, lamentó que, pese a los esfuerzos que están haciendo, la ayuda alimentaria sólo está llegando al 20% de los afectados. "Pensamos que necesitamos introducir 375 toneladas de alimentos al día y estamos llevando menos del 20%", subrayó.
Ayer partió desde la base U-Tapao de Tailandia el primer avión militar estadounidense hacia Myanmar. El aparato transportaba agua, mosquiteras y mantas.
Por su parte, la ONG World Vision alertó que los desplazados internos están viviendo hacinados, lo que, sumado a las pésimas condiciones sanitarias y al agua contaminada, eleva las posibilidades de brotes de cólera y disentería. Resaltó también que "el viaje puede ser un riesgo para la salud, dado que no cuentan con comida y el agua que encuentran está contaminada con restos de cadáveres humanos y de animales".
En Myaung Mya, una región a 50 kilómetros de Labutta, el personal de esta ONG encontró a más 30.000 personas que habían ido hasta allí en busca de agua y medicinas.




