DETENCIÓN DE STRAUSS-KAHN
Debate en la clase política francesa
El arresto e inculpación por delitos sexuales del presidente y director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, protagoniza un intenso debate político en el Estado francés sobre sus efectos ante las próximas elecciones presidenciales y ante la imagen del país.
15/05/2011 17:22:00
PARÍS-. El economista, detenido ayer en Nueva York, era considerado como el aspirante del PS favorito de cara a los comicios de 2012.
Un sondeo publicado esta mañana por el diario "Le Parisien" y realizado los pasados días 13 y 14, le concedía el 41 por ciento de los votos de los simpatizantes de la formación en las primarias de ese partido, por delante del 25 por ciento dado a François Hollande, el 16 por ciento dirigido a Martine Aubry o el 7 por ciento conseguido por Segolène Royal.
Si este domingo se hubieran celebrado la primera vuelta de las Presidenciales, según otra encuesta de "Le Journal du Dimanche" efectuada los días 10 y 12, DSK, tal y como es conocido en el país, se habría hecho con el 26 por ciento de los votos, por delante de la ultraderechista Marine Le Pen y del presidente Nicolas Sarkozy.
Strauss-Kahn tenía de plazo hasta el 28 de junio para declarar sus aspiraciones políticas, pero ante la cautela de algunos políticos no han faltado reacciones que afirman que los hechos que se le reprochan "le desacreditan definitivamente" como candidato a la más alta función del Estado.
En esa línea se ha expresado la presidenta del Frente Nacional (FN), Marine Le Pen, mientras que en el seno del PS la candidata a las primarias Segolène Royal ha instado a respetar la presunción de inocencia y a no ensañarse "con un hombre que no ha tenido la ocasión de defenderse".
Los comentarios han ido llegando en cadena a lo largo de la mañana y han cuestionado no sólo el impacto que el arresto puede tener en la carrera por las Presidenciales, sino también sobre la imagen internacional del Estado francés.
Bernard Debré, diputado del partido conservador gobernante, la UMP, asegura "a título personal" sentirse "mortificado" por este asunto, que a su juicio constituye "una humillación terrible para el país".
No es la primera vez en las últimas semanas que la figura de DSK es asunto de debate en los medios galos. Una foto difundida a finales de abril en la que aparecía subiéndose a un Porsche de un colaborador en compañía de su mujer levantó críticas sobre su tren de vida y el mensaje confuso que esos lujos transmitían al electorado.


