TÍBET
Monjes tibetanos se manifiestan contra China ante periodistas extranjeros, en Lhasa
Un grupo de monjes tibetanos ha interrumpido una rueda de prensa en el templo de Johkang, en Lhasa, manifestándose contra China, y acusando a las autoridades del país de "mentirosas".
27/03/2008 11:07:00
BEIJING-. El Gobierno chino ha permitido la entrada de periodistas extranjeros en Lhasa por primera vez, en un tour que les ha llevado a la ciudad y que ha impulsado Beijing "para mostrar que la seguridad se ha restablecido en el país".
El grupo de monjes que se ha manifestado en el templo de Jokhang, uno de los más sagrados del budismo tibetano, ha acusado a las autoridades chinas de la represión que están ejerciendo contra ellos y contra el líder espiritual en el exilio, el Dalai Lama.
"Cerca de 30 monjes han entrado en el recinto interrumpiendo la rueda de prensa gritando 'no les crean, os están engañando'", ha informado un periodista del diario "USA Today".
Por su parte, un cámara de la televisión de Taiwán ha dicho que la protesta apenas ha durado 15 minutos puesto que la Policía ha amenazado a los tibetanos y les ha alejado a otra parte del templo, lejos de los periodistas.
Otros reporteros han añadido que algunos de los monjes no han podido abandonar el templo de Jokhang desde que comenzaron las protestas.
No obstante, al acabar el acto de denuncia, la Policía y las autoridades del Gobierno han instado a los periodistas a abandonar el templo alegando que la rueda de prensa había acabado y que era hora de "ir a otro sitio".
Una "lección" para China
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Qin Gang, ha asegurado que "los incidentes del Tíbet han sido un hecho triste, pero en cierto sentido pueden ser algo bueno, ya que de ellos podemos aprender lecciones".
Además, ha afirmado que el Tíbet "no es una Europa medieval", aludiendo a la imagen que algunos medios presentan de ese territorio, y ha dicho que los monjes disfrutan de la libertad.
Las palabras de Qing, sin embargo, se contradicen con las que hoy han pronunciado los monjes en la protesta de Lhasa, donde han asegurado que "Tíbet no es libre".




