REFORMA LABORAL
Las empresas de hasta 50 trabajadores podrán ejecutar el despido libre durante el primer año
La letra pequeña del proyecto del Gobierno del PP muestra un alcance superior aún al que se presentó el viernes en rueda de prensa. Así, las empresas de hasta 50 trabajadores podrán ejecutar el despido libre durante el primer año.
14/02/2012 8:45:00
BILBO-. Las sesenta y cuatro páginas de la octava reforma laboral reflejan un amplio abanico de medidas que recortan derechos laborales de los trabajadores conseguidos con años de lucha. A la vez que fortalece el poder de los empresarios, elimina derechos históricos a los trabajadores bajo la excusa de la crisis económica.
En materia de contratación, la duración máxima pasa de dos a tres años y "mientras la tasa de paro no se reduzca del 15%" el contrato se podrá realizar con trabajadores de 30 años. En la actualidad ese límite se situaba cinco años por debajo. Se podrá contratar con un segundo contrato de formación a la misma persona "si se trata de una actividad laboral u ocupación distinta". Antes era imposible, una vez que expiraba el contrato anterior. En los contratos a tiempo parcial, se permitirá realizar horas extraordinarias.
Llama la atención la creación del "contrato indefinido de apoyo a los emprendedores". Es una auténtica trampa legal, ya que se puede utilizar en empresas de hasta 50 trabajadores, que en Hego Euskal Herria suponen el 80%. "Este contrato tendrá un período de prueba de un año por lo que dentro del primer año de contratación el despido será libre y gratuito". En este caso, el trabajador podrá optar por compatibilizar el salario con la percepción del 25% de la prestación por desempleo. A cambio, los empresarios obtienen enormes deducciones fiscales y bonificación en la cuota empresarial durante tres años desde los 1.000 a los 1.500 euros al año según colectivos.
Además, se permite a las empresas de trabajo temporal su conversión en agencias privadas de colocación, por lo que crecerá la precarización del mercado de trabajo.
Otro golpe muy importante que la reforma del PP da a los trabajadores es en materia de negociación colectiva. La ultraactividad de los convenios se limita a dos años, con lo que si no hay acuerdo entre las partes se perderá en ese plazo y se aplicará el convenio de ámbito superior que, en muchas ocasiones no quiere decir que sea el mejor.
Los empresarios pueden rebajar determinadas materias que les incomodan en los convenios de empresa, en materia salarial, jornada de trabajo, que los empresarios tendrán un 5% de la misma a su disposición, lo que supone en torno a 85 horas anuales y se facilita el descuelgue de las empresas de los convenios que no les convengan.
A todos estos elementos, se unen la facilidad que da para despedir y abaratar las indemnizaciones. Porque "será suficiente para el despido procedente" una reducción de ventas "que sea considera persistente y que se produzca en tres trimestre consecutivos".
Todos estos elementos, junto a otros muchos, fueron desgranados ayer en una rueda de prensa que ELA ofreció en un análisis de la reforma laboral del Gobierno español que, como explicó Mikel Noval, responsable del Gabinete de Estudios, entre otros elementos "introduce el despido objetivo en el ámbito del sector público".
A su juicio, la octava reforma laboral "va más allá de la anterior" que impulsó Rodríguez Zapatero, "al centralizar la negociación colectiva", y Mariano Rajoy "ha situado la ultraactividad en dos años, lo que supone la desaparición en la práctica de los convenios". Amaia Muñoa, secretaria general adjunta, manifestó que "las críticas de CCOO y UGT son una pose", porque, a su juicio, al pactar "mayor pobreza" de los trabajadores con el acuerdo salarial "se abrió la puerta de esta reforma agresiva". Muñoa criticó que sigan hablando "de diálogo social ante la unilateralidad inaceptable que ha adoptado la patronal" por lo que situó el diálogo social "para mantener las cuotas que reciben por la formación continua".
Adolfo Muñoz, Txiki, dijo que esta reforma es "una auténtica sangría de derechos laborales y colectivos" y solo busca "la estrategia de empobrecimiento. Quieren más. Van a por todo", dijo, por lo que llamó a la movilización social y recordó que el 25 de febrero habrá una manifestación nacional en Bilbo.


