SIRIA
El Gobierno sirio pide a Túnez y Libia que cierren sus embajadas
Siria considera que es víctima de una "injusta campaña" internacional lanzada por países árabes y occidentales, a los que ha acusado de ser cómplices de los autores del doble atentado en Alepo, que ha causado 28 muertos.
11/02/2012 12:34:00
DAMASCO-. El Gobierno sirio ha dado un plazo de 72 horas a Túnez y Libia para que cierren sus embajadas en Damasco.
Esta decisión es una respuesta a medidas similares adoptadas por esos dos países con las delegaciones sirias en sus territorio.
El pasado 4 de febrero, las autoridades tunecinas iniciaron el procedimiento protocolario para la expulsión del embajador de Siria en el país y cercenar así las relaciones oficiales con el régimen de Damasco.
Según la cadena de televisión catarí Al Yazira, Trípoli adoptó el pasado jueves una estrategia similar y dio un plazo de tres días a los representantes diplomáticos sirios destacados en su territorio para que se marcharan.
En la última semana, se han intensificado los esfuerzos diplomáticos para aislar a Siria internacionalmente.
Acusaciones contra paises árabes y occidentales
En una carta, difundida por la agencia de noticias oficial siria, Sana y que ha sido enviada a los secretarios generales de la ONU, de la Liga Árabe, del Consejo de Derechos Humanos de la ONU y de la Organización de Cooperación Islámica, el Ministerio de Exteriores sirio denuncia que elatentado de Alepo fue cometido por "partes respaldas por países árabes y occidentales", que no ha nombrado, con el objetivo de socavar la seguridad del país y de sus ciudadanos.
Ayer, 28 personas perdieron la vida y 235 sufrieron heridas en un doble atentado perpetrado con coches-bomba contra dos sedes de la Agencia de Inteligencia de la Policía Militar y de las fuerzas antidisturbios en Alepo, la segunda ciudad de Siria.
Inmediatamente después, el régimen acusó a "grupos terroristas", mientras que el Ejército Libre Sirio (ELS), integrado por militares desertores, apuntó a las autoridades como autoras de las explosiones, aunque asumió la responsabilidad de un ataque con armas ligeras previo a los estallidos.
Según el Ministerio de Exteriores, "este ataque terrorista horrible se enmarca en una campaña injusta lanzada contra Siria", apoyada y financiada por algunos países de la región, y alentada por algunos medios de comunicación.


