CRISIS EN LA EUROZONA
Atenas pospone a hoy su respuesta a las exigencias de la "troika"
El Gobierno griego no logró ayer cerrar el acuerdo que le exige la "troika" formada por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI para seguir recibiendo financiación internacional, pese a que durante la jornada se informó de avances que parecían definitivos. Hoy habrá un nuevo intento.
08/02/2012 9:15:00
ATENAS-. El Gobierno de Lukas Papadimos decidió posponer veinticuatro horas más, hasta hoy, la crucial reunión con los líderes de los partidos de la coalición gubernamental –socialdemócratas, conservadores y ultraderecha–, en la que se debe refrendar un pacto que asuma las exigencias de que se incrementen más las medidas de austeridad.
Este encuentro viene aplazándose día tras día desde el pasado domingo, en medio de una gran expectación en los mercados internacionales y el creciente descontento social en Grecia.
Durante la tarde de ayer parecía que se habían logrado avances en las negociaciones entre Papadimos y el ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, por un lado, y los representantes de la "troika", por el otro.
Una fuente del Ejecutivo aseguró incluso que se había alcanzado un principio de acuerdo, si bien reconoció que se trataba "solo de un borrador" y que no podía considerarse cerrado "hasta que no reciba el visto bueno de los líderes políticos".
Pero poco después se anunció que volvía a convocarse una reunión extraordinaria de Papadimos con los emisarios de la CE, el BCE y el FMI. Una fuente gubernamental consultada por Efe explicó que "quedan algunas cuestiones abiertas" e hizo referencia a la reducción del gasto público, que el Gobierno heleno accede a recortar en 2.300 millones de euros, pero que la "troika" quiere que sean 3.300 millones.
La "troika" exige también drásticas reducciones de salarios y pensiones, además de 15.000 despidos de funcionarios hasta fin de año, con la amenaza de que si no se ratifican estas medidas no habrá un nuevo préstamo de 130.000 millones y tampoco permitirá que se proceda a la quita de la deuda con los bancos privados.
Todos esos movimientos se produjeron en un clima de tensión social con una nueva jornada de huelga general convocada por los sindicatos mayoritarios y que fue secundada por el 80% de los trabajadores del sector privado y por el 90 % de los funcionarios públicos.


