CRISIS ECONÓMICA
El Gobierno de Lakua dice que tiene 627 millones en caja a 31 de enero
El consejero de Economía, Carlos Aguirre, ha defendido que el Gobierno de Lakua no tiene "ni facturas en el cajón ni gastos desplazados" y ha exigido una rectificación al presidente del PNV, Iñigo Urkullu, a quien ha acusado de "lanzar un torpedo en la línea de flotación de las finanzas vascas".
07/02/2012 13:02:00
GASTEIZ-. Al término del Consejo de Gobierno, Aguirre ha comparecido ante la prensa para explicar la situación de las cuentas del Ejecutivo autonómico y contestar así al presidente del PNV, Iñigo Urkullu, quien el pasado viernes aseguró que la situación económica del Ejecutivo de Gasteiz era de riesgo de "quiebra inminente".
El consejero ha explicado que, a falta de cerrar las cuentas del año pasado, el ejercicio del 2011 se cerrará con una caída de ingresos de mil millones de euros respecto a lo previsto, pero con un ahorro del Gobierno de unos 600 millones.
Tras dar los datos, Aguirre ha pedido formalmente una rectificación pública de sus declaraciones a Urkullu, insistiendo en que el Gobierno de Gasteiz no tiene "ni facturas en el cajón ni gastos desplazados".
El consejero ha sido muy crítico con el presidente del PNV, al que ha acusado de "lanzar un torpedo en la línea de flotación de las finanzas vascas".
Según ha denunciado el titular de Economía, "en los últimos días se ha orquestado una campaña de desprestigio que ha dañado la imagen del país y que ha puesto en riesgo su credibilidad exterior". "No sé lo que buscan, ¿que los vascos tengamos que pagar cada vez más cara la deuda pública?", se ha preguntado.
Aguirre ha afirmado que "toda duda sobre la situación y la solvencia de una institución pone en marcha ataques durísimos que al final dañan los intereses de un país" y ha acusado a Urkullu de lanzar "una bomba mediática que genera incertidumbre y desconfianza en la ciudadanía y en las empresas, y que ha producido un enorme daño a la solvencia exterior de Euskadi".
Para el consejero de Economía, las declaraciones del presidente del PNV son una "enorme irresponsabilidad" y "muy frívolas", ya que "ponen el riesgo la estabilidad presupuestaria del País Vasco y el esfuerzo colectivo para mantener la reputación de la economía vasca".


