DETENCIONES
Los tres detenidos en Catalunya también denuncian torturas
Faustino Marcos, Jon Rosales y Adur Aristegi, los tres detenidos esta semana en Catalunya, han denunciado duras sesiones de tortura mientras han permanecido incomunicados en manos de la Policía española y la Guardia Civil. En el caso de los dos jóvenes vizcainos, han denunciado intentos de violación.
21/02/2010 17:27:00
DONOSTIA-. Como ha ocurrido con los cinco ciudadanos vascos arrestados en la operación iniciada el sábado pasado con la detención de Ibai Beobide, Faustino Marcos, Jon Rosales y Adur Aristegi, apresados el martes y el miércoles en Catalunya, también han relatado que han sido objeto de duras sesiones de tortura en manos de la Guardia Civil. Los tres fueron enviados a prisión ayer por el juez Fernando Grande-Marlaska.
Según ha informado hoy el movimiento pro amnistía, el donostiarra Marcos ha referido golpes en la cabeza, testículos y detrás del cuello, amenazas y posturas forzadas durante horas.
En cuanto a los dos jóvenes vizcainos, han señalado que fueron arrestados por los Mossos d'Esquadra en un control y que el trato recibido fue correcto. Les pidieron un teléfono para avisar a sus familiares y les comunicaron que tenían derecho a designar un médico de confianza. Sin embargo, cuando fueron puestos en manos de la Guardia Civil éstos les dijeron que estaban bajo la "ley antiterrorista" y que los derechos mencionados se suspendían.
Un palo de escoba por el ano
Aristegi y Rosales negaron todas las acusaciones y denunciaron haber sido torturados ante el juez. Además, han negado que llevaran documentación falsa, como difundieron algunos medios.
Adur Aristegi ha denunciado que le obligaron a tumbarse en el suelo, con las manos y los pies atados. Le desnudaron de cintura para abajo y un Guardia Civil se le puso encima; mientras, otro agente le intentó meter un palo de escoba por el ano, pero no lo logró.
Jon Rosales sufrió el mismo tormento, mientras cuatro militares le agarraban de las manos y los pies.
Ambos han contado que durante todo el periodo de incomunicación tuvieron los ojos tapados con un antifaz. Según su relato, les han aplicado "la bolsa" hasta casi asfixiarles y que a la vez les obligaban a agacharse y a levantarse. También han referido golpes en la cabeza, testículos y en todo el cuerpo. Para que no les quedaran marcas, les pusieron goma espuma, indica el movimiento pro amnistía.
Además, han denunciado que fueron amenazados con aplicarles electrodos y con que iban a detener a sus familiares.





