OPERACIÓN POLICIAL
Los detenidos por la Ertzaintza denuncian que han sido torturados
Fisuras en las costillas, contracturas musculares, golpes, amenazas, "alucinaciones y constantes presiones" y vigilias obligadas son algunos de los ejemplos de malos tratos y torturas que han denunciado los siete ciudadanos vascos detenidos por la Ertzaintza en la comarca de Lea-Artibai la semana pasada y encarcelados tras permanecer cinco días incomunicados.
03/02/2010 8:56:00
BILBO-. Los siete ciudadanos detenidos e incomunicados por la Ertzaintza han denunciado haber sido objeto de malos tratos y torturas y el movimiento pro amnistía ha avanzado el testimonio de cuatro de ellos.
Asier Badiola ha relatado que fue detenido con gran violencia y que sufrió un golpe en las costillas que le produjo dos fisuras. El médico forense que le visitó en comisaria ordenó su traslado al hospital, donde le informan que, además de las fisuras, seguramente tiene desplazado el cartílago.
Los médicos prescriben a Badiola una serie de medicamentos que son entregados a los ertzainas, pero el joven no recibe ninguno de ellos mientras está en comisaría. "Al contrario, le golpean en las costillas", indica el relato trasladado por el movimiento pro amnistía, antes de señalar que el médico forense ordena un nuevo traslado al hospital.
Badiola es sometido a un intenso interrogatorio sin la presencia de abogados y es alimentado con pasta que los interrogadores denominan "el suero de la verdad". Tras su ingesta, ve imágenes parecidas a dibujos animados en las paredes, siente que se le viene abajo el techo y sufre sensaciones de frío y calor.
Relata que le amenazan con su compañera que está embarazada y también con su hijo y subraya que las presiones son muy duras.
En su comparecencia ante el juez, denuncia malos tratos por parte de la Ertzaintza. La misma denuncia realiza Xeber Uribe, quien fue trasladado también al hospital al sufrir un contractura muscular tras ser obligado a mantener la cabeza agachada durante casi todo el periodo de incomunicación.
Durante el tiempo que permaneció en manos de la Ertzaintza le mantuvieron con la luz encendida y no le dejaron descansar. Fue sometido a constantes interrogatorios sin abogado y presionado con familiares.
Urtza Alkorta también sufrió una contractura muscular que le llevó al hospital por la forzada postura a la que obligaron a mantener y no le dejaron dormir. Tampoco le permitieron descansar, siendo constantes los ruidos y gritos. Denunció torturas ante el juez.
A Zunbeltz Bedialauneta tampoco le dejaron dormir, sufrió golpes en la cabeza y presiones y amenazas de que su pareja también había sido detenida y no la iba a volver a ver.
Otros dos detenidos
Con el arresto ayer por la tarde de los ondarroarras Olaitz Lema e Igor Martin por orden de la Audiencia Nacional española, ya asciende a nueve el número de detenciones llevados a cabo por la Ertzaintza en el marco de esta operación.
Olaitz Lema fue detenida en su lugar de trabajo, en el polígono Gardotza de la localidad vizcaína de Berriatua, presuntamente por "realizar labores de colaboración con el grupo desarticulado en Ondarroa". Sus compañeros de trabajo informaron que los agentes no mostraron ninguna orden de detención.
Por su parte, a la misma hora y con la ayuda de la Policía española los agentes de la Ertzaintza arrestaron a Igor Martín en Jaca, lugar donde reside. A continuación los agentes registraron durante seis horas su domicilio, situado en las afueras de la localidad aragonesa.
Ares: "También acabarán en la cárcel"
Mientras tanto, en Ondarroa un centenar de personas se reunieron en el barrio de Kamiñazpi, donde viven familiares de los arrestados, y exigieron su puesta en libertad.
El consejero de Interior del Gobierno de Lakua, Rodolfo Ares, felicitó a la Ertzaintza por las dos nuevas detenciones y señaló que ambos "también parece que acabarán en la cárcel".
Siete ya en prisión
En cuanto a los dos ondarroarras detenidos el jueves por la tarde, Zunbeltz Bedialauneta y Urtza Alkorta, éstos ingresaron ayer en prisión por orden del juez de la Audiencia Nacional española Eloy Velasco.
Después de permanecer cinco días incomunicados en manos de la Ertzaintza, comparecieron ante el juez bajo esta misma medida. Fue pasadas las 16.30 de la tarde cuando el magistrado habría ordenado levantar la incomunicación de Bedialauneta y Alkorta, al igual que a los otros cinco arrestados el martes. Casi simultáneamente se produjeron los dos nuevos arrestos.
El magistrado del tribunal especial acusó a Bedialauneta de "integración en banda armada", mientras que a Alkorta le imputó un delito de "colaboración continuada con ETA". Concretamente, liga al primero al atentado "perpetrado en un polígono industrial de Ávila en setiembre de 2005". También le acusaría de haber ayudado a tres presuntos miembros de ETA a pasar al Estado francés. Así atendió el juez Velasco la petición de la fiscal, Teresa Sandoval, que también les imputaba "tenencia" y "depósito de armas".
En concreto, Velasco atribuye a los apresados su participación en cinco acciones, entre ellas los atentados contra la comisaría de la Ertzaintza en Ondarroa en setiembre de 2008, ataques contra la maquinaria de las obras del TAV en Orio y Urnieta, la voladura de un repetidor de televisión en Azpeitia y el atentado perpetrado contra la sede del PSOE en Elgoibar.
Los otros cinco arrestados el martes -Asier Badiola, Ibon Iparragirre, Jon Iñaki Esnaola, Xeber Uribe y Jabi Zubizarreta- fueron enviados a la prisión de Soto del Real el sábado, por lo que han permanecido incomunicados durante ocho días. Ayer por la mañana los familiares de Uribe y Badiola se habían desplazado hasta la prisión madrileña para llevarles ropa. Aun así, no les permitieron la entrega argumentando que estaban incomunicados. Anoche no había todavía datos sobre la situación que han atravesado.
Mientras, en Bilbo se concentraron 125 personas por los presos vascos ante el Arriaga, como cada martes.
Movilizaciones
Desde el movimiento pro amnistía anunciaron que se celebrarán nuevas movilizaciones en Ondarroa mientras permanezcan incomunicados los últimos dos detenidos.





